viernes, 16 de mayo de 2008

Dos más

Siguiendo con las aportaciones al debate sobre la refundación o reconstrucción de IU, hoy recomiendo dos textos publicados en la revista Viento Sur (que, una vez más, vuelven a ser más atinados en el diagnóstico de la situación y de sus causas que en las propuestas concretas para revertirla).

Jaime Pastor hace un muy interesante repaso interpretativo por la historia de IU como proyecto aglutinador (al menos, hasta ahora) de la izquierda política (y social) española en los últimos veintitantos años. Me parece especialmente saludable la desmitificación de tiempos pretéritos que, a la luz de las miserias actuales, corremos el peligro de idealizar. Menos desarrollado deja el terreno de la propuesta, volviendo a caer en la "ilusión social" -a pesar de citarla expresamente a modo de conjuro. En cualquier caso, queda de manifiesto el importante aporte cualitativo -ojalá fuera también cuantitativo- que Jaime Pastor y la corriente de la que forma parte (Espacio Alternativo) han hecho y deberían seguir haciendo a IU.

Armando Fernández Steinko lanza ideas muy sugerentes, tanto en la explicación de las causas que nos han conducido a la crisis actual como en las propuestas para la acción. Las teorías "del lastre", "del nacionalismo asimétrico" y "de las habas contadas" han sido formuladas -o al menos intuidas- por muchos desde hace tiempo, pero en este texto son expuestas con sagacidad. En el "¿Qué hacer?" se nota la descontaminación del autor de las dinámicas de dirección orgánica, a pesar de que conoce de cerca los entresijos de la misma. Eso le otorga mayores dosis de atrevimiento y quizás también de falta de realismo (¿o de conformismo?). La propuesta de generalizar "clubes republicanos", así formulada, puede parecer sorprendente, pero considero que acierta al enfocar la reconstrucción de la izquierda política desde el activismo local hacia la reorganización estatal, y no al revés.

Donde más agudeza demuestra es al esbozar algunos de los siguientes problemas para una iniciativa de refundación:

1.La guerra civil desatada en Izquierda Unida ha creado un profundo recelo entre muchos de sus cuadros, especialmente entre los sectores profesionales vinculados a Gaspar y los sectores populares más vinculados al PCE. Hay que hacer un esfuerzo por reducirlo, suavizar las acusaciones etc. Todos somos responsables del desastre, que nadie intente pescar ahora en aguas revueltas para sacar su tajada particular.

2.Hay que crear una cultura deliberativa productiva. El núcleo duro de la militancia izquierdosa tiene un discurso pesado, retórico y formal, agarra el micrófono y no lo suelta, no está preparado para la acción. No se debe idealizar la democracia de base: la gente no tiene mucho tiempo, los sabelotodo agotan a los que tienen más que decir, los ciudadanos acaban hastiados. Hay que adaptar los tiempos de participación a los tiempos de vida de los ciudadanos y no al revés, consensuar procedimientos para la discusión y el debate.

3.Un problema central es que para lanzarla hace falta una mayoría significativa dentro de Izquierda Unida. Con la mitad de la organización en contra la iniciativa fracasará.

Ya tenemos alguien con las ideas claras, al menos, sobre "Qué no hacer". Es un primer paso importante, porque de nada sirve taparse los ojos ante la cruda realidad ni autoengañarse con ilusiones anacrónicas. En ese sentido, coincide con el argumento central de mi último comentario en este blog al afirmar:

Poco sentido tiene plantear este proyecto, por tanto, en términos de enfrentamiento entre ruptura anticapitalista y reformismo. También aquí los actores deben hacer un esfuerzo por suprimir el nominalismo y el radicalismo verbal de su discurso. “Hay que ser tan radical como la realidad” decía Bertold Brecht, pero para Brecht esto era un programa de aproximación a la realidad, no de alejamiento de la misma.

Tomémoslo en cuenta.



1 comentario:

Fede dijo...

Me ha gustado mucho la frase "los sabelotodo agotan a quien más tiene que decir"