sábado, 22 de agosto de 2009

Un año más FÓRMULA 1

Un año más, Esquerra Unida es la única voz discrepante con el despilfarro de dinero público a costa de la calidad de vida de los vecinos de Valencia y a mayor gloria de un piloto llorica, un magnate filonazi y unos políticos oportunistas.

Os copio el texto íntegro del artículo de mi amigo y compañero Amadeu Sanchis, coordinador de EU en Valencia, que ha publicado hoy el diario Levante.


Un año más


Este fin de semana se celebra en València, por segunda vez consecutiva, el Gran Premio de Fórmula 1 y, como si de un mal relato se tratase, vuelven a repetirse los mismos tópicos y argumentos propagandísticos de los que la Generalitat y el Ayuntamiento hicieron gala el año pasado. Desde todas las instancias controladas por el PP se vierten elogios ante lo que será, siempre según sus valoraciones, el acontecimiento deportivo del año. Así nos lo recuerdan permanentemente Canal 9 y otros medios de comunicación públicos y privados (omitiendo, por cierto, la admiración del magnate de la Fórmula1, Bernie Ecclestone, por Adolf Hitler y su régimen nazi). Pero entre la edición de pasado año y la de éste hay diferencias significativas que merecen ser tenidas en cuenta.


En primer lugar, es sabido que la carrera fue un auténtico fiasco económico para la ciudad. Nadie, con la notable excepción de los patrocinadores y organizadores directos, tuvo un beneficio digno de ser destacado. Ni el sector de la hostelería, ni el de la restauración, ni el del taxi, ni por supuesto los trabajadores y trabajadoras de la ciudad, ya que la creación de puestos de trabajo fue mínima.


En segundo término, el esfuerzo en materia de inversión que tuvieron que realizar la Generalitat y el Ayuntamiento (cerca de 100 millones de euros), no sólo no obtuvo rentabilidad social, sino que queda todavía más en entredicho ante la actual crisis económica que ha colocado al País Valenciano en general, y a la ciudad de València en particular, a la cabeza de las estadísticas de desempleo.


En tercer lugar, las obras acometidas para la construcción del circuito han tenido un fuerte impacto negativo. No sólo porque han atacado directamente el patrimonio arquitectónico de la ciudad (como la desaparición de la histórica verja del puerto), sino porque han arrebatado a los vecinos y vecinas de València el uso de un espacio público que debería estar destinado al esparcimiento colectivo y a la cultura, consolidando así la privatización de facto que ya se inició con la Copa del América. Y todo ello sin que desde el Gobierno central, en manos del PSOE, se haya puesto el más mínimo reparo, a pesar de su presencia en la Autoridad Portuaria de València.


En cuarto lugar, en la edición celebrada el año pasado se cumplieron todos los pronósticos acerca de las molestias que el Gran Premio de F1 iba a causar a los vecinos y vecinas de los Poblados Marítimos. Calles cortadas durante días, aglomeraciones en los servicios públicos de transporte y, lo que es más grave, el insoportable ruido provocado por los vehículos participantes en la competición, que convirtieron la fachada marítima de València en un infierno acústico, superando ampliamente el umbral de dolor establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es indignante que las administraciones gobernadas por el PP y el PSOE se negaran a exigir un estudio de impacto ambiental como solicitábamos desde Esquerra Unida y otros colectivos sociales.


Aún habrá quien piense que todo este despilfarro de dinero público ha servido para que València ocupe un lugar destacado como objetivo turístico nacional e internacional. Pero no ha sido así, ni de lejos. De hecho, València sigue ocupando un triste sexto lugar en las preferencias de los turistas, muy lejos del tercer puesto que tiene por peso demográfico y desarrollo económico. Una ciudad es visitada por aquello que ofrece a través de su historia, su patrimonio y su oferta cultural, y no por proyectos que se hacen precisamente a costa de lo anterior o por mero beneficio económico para unos pocos.


Ante el fracaso de los grandes eventos (incluida la espantada de la Copa del América), se hace cada vez más necesario un cambio de prioridades en la inversión pública. València necesita un gobierno municipal que, sin recurrir a falsos victimismos, tenga como principal objetivo hacer frente a la crisis económica, poner fin a las desigualdades, mejorar el bienestar ciudadano a través de los equipamientos y servicios públicos necesarios, hacer la ciudad más sostenible y más verde, y salvaguardar su historia y su patrimonio (protegiendo el Cabanyal y no destruyéndolo). Por todo ello sí que valdría la pena ser conocidos y visitados.


Amadeu Sanchis i Labiós

Coordinador de Esquerra Unida-València





3 comentarios:

Amei dijo...

Pues si. Buen articulo
Entorno a la F1 en españa hay todo un campo de relaciones entre grupos empresariales y politicos a estudiar y denunciar.
el papel de AGAG, Botin, Camps, el pronto debut de Alguersuari, etc..

rafa hortaleza dijo...

muy interesante Ignacio.

Basseta dijo...

Pues según tengo entendido, la repetición de la carrera durante los próximos 5 años está garantizada gracias a que la Generalitat asumirá el pago de los 18 millones de euros que se lleva Ecclestone.

Todos deberían saber y valorar lo siguiente: el canon es una obligación asumida en primera instancia por Valmor Sports, la empresa "organizadora" comandada por Aspar, que ahora verá aliviada su cuenta de resultados gracias a la iniciativa de la administración.

Pero lo que no sabe mucha gente es que Aspar es uno de los principales testaferros del PP en la Comunitat Valenciana. Si algún día algún fiscal tuviera la curiosidad de investigar en las cuentas del Circuit, por ejemplo, o en el patrimonio de algunas personas vinculadas a los "negocios" del motor en nuestra Comunidad, el caso Gürtel parecería un juego de niños.