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jueves, 29 de enero de 2009

Las armas necesitan matar

Aunque no suelo colgar en este blog artículos de otras personas, por razones obvias que ya expuse en su momento, siempre hay motivo para hacer excepciones como ésta.

Hoy he leído en el diario Levante una columna de Rafael Torres que merece ser difundida, en relación a la posición hipócrita del gobierno de España sobre el comercio de armas.

Las armas necesitan matar. Se crean para eso. Matar es su única e irrenunciable función. El que vende armas sabe, independientemente de la catadura del comprador, que valen sólo para eso y que van a usarse sólo para eso, para matar, y se afana en entregarlas en las mejores condiciones para hacerlo. España vende armas. Primero, claro, las fabrica, pero no en la cantidad precisa para dotar a sus fuerzas armadas y atender a las necesidades de su defensa, sino que las fabrica para la exportación con el solo propósito de ganar dinero, ora el Estado, ora los industriales del ramo, pero siempre, desde luego, los marchantes y los comisionistas.

En España se crean las balas, las minas, las bombas y los proyectiles que no tienen otro uso que el asesinato o el genocidio, y cuando se usan es, en efecto, para destrozar la vida de la gente, civiles y soldados, viejos y niños, mujeres y hombres. También para reducir a escombros lo que costó tanto tiempo y tanto esfuerzo edificar, casas, barcos, jardines, líneas ferroviarias, puentes, fábricas, escuelas. España crea eso y lo esparce, como tantos otros países ciertamente, por el mundo; la muerte lleva entonces la leyenda, troquelada en las vainas de los proyectiles o en las cajas de munición, made in Spain.

Siendo esto así, qué poca vergüenza hay que echarle para decir, siendo el que lo dice precisamente el único que podría parar eso, que las armas que vendemos a Israel, país en guerra de agresión permanente, no han matado a ninguno de esos niños, de esas familias, de esos jóvenes de Gaza que hemos visto desangrarse. Sin embargo, y por si no bastara esa declaración procaz, ese insulto a la inteligencia, uno de los más conspicuos colaboradores del hombre que podría parar eso ha rematado la faena: España sólo vende armas, ha dicho, a países que respetan los derechos humanos. Como Israel.

martes, 27 de enero de 2009

Lo mejor de Zapatero para usted

En mi semana hiperactiva como bloguero os ofrezco una recopilación de los comentarios publicados en IloveIU sobre Zapatero en el programa de TVE "Tengo una pregunta para usted".

El blog de Miguel Izu parodia genialmente su respuesta monotemática:
Estoy encantando de que me haga esa pregunta porque tengo una repuesta, básicamente la misma respuesta que tengo para todas las preguntas que estoy encantado de que me hagan porque así puedo estar chupando cámara durante dos horas de prime time, y yo le comprendo y me hago cargo y tiene usted razón, existe ese problema y es importante, pero yo ya sé que existe ese problema del que no tengo la culpa porque la causa viene de atrás o del resto del mundo o de la crisis pero estoy igual de preocupado o más que usted y por eso ya estamos trabajando en ello, hemos hecho ya muchas cosas, no es verdad como dicen que no hemos hecho nada y si quieren datos los tengo todos y se los podría enseñar otro día porque ahora no tenemos tiempo, y mucho más que vamos a hacer porque tenemos ideas y planes e iniciativas de sobra de modo que a medio y largo plazo (a corto plazo voy a seguir repitiendo mi respuesta) lo vamos a paliar o solucionar, eso sí, entre todos y con la ayuda de todos, y para eso le pido a usted -o te pido a ti que ya no me acuerdo si vamos de tú o de usted- y a todos vosotros y ustedes y a toda la sociedad, además de comprensión y paciencia, que hagan un esfuerzo y apoyen lo que vamos a hacer que lo vamos a hacer muy bien y en cuanto podamos de modo que dentro de un tiempo y poco a poco ni usted ni tú ni nadie ya no tengáis ese problema y yo me pueda apuntar el tanto, pero esté usted y támbién tú convencido y estén todos ustedes y vosotros convencidos de que vamos a solucionar todos los problemas con la eficacia, el buen rollo y la humildad que nos caracteriza y este país va a seguir siendo tan estupendo como yo y como usted y como tú y muchas gracias.

Ceros a la izquierda recuerda la pregunta que no le hicieron a Zapatero en TVE: ¿cuándo cumplirá su compromiso de reformar una ley electoral injusta de la que sacan partido PP y PSOE a costa del principio democrático?

Soto en Cameros denuncia que Zapatero miente al afirmar que la venta de armas a Israel no superó el millón de euros.

Moscas en la Sopa quisiera preguntarle en qué quedó aquel cuento de la refundación del capitalismo por el que Zapatero hizo hasta el francés.

Para Deportado en Siberia, Zapatero quiso convencernos que la crisis es sólo un "kit kat", un paréntesis tras el cual volveremos a ser felices.

En este mismo blog quedó claro que TVE no sabe calcular (parados).

Cero Negativo no vio el programa (ni falta que le hace).

Quien mucho abarca plantea un programa mucho más interesante para las masas de televidentes: Tengo una pregunta para Cayo Lara. ¡Rompería audiencias!

Y, finalmente, os dejo el vídeo con la mejor pregunta del programa, formulada por un traductor de Granada. Zapatero se vio en un aprieto para justificar la venta de armamento a países como Israel. ¿Cuántos civiles palestinos habrán matado nuestras armas?


miércoles, 22 de octubre de 2008

El gobierno español y el negocio de la muerte


Éste es el discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el pasado 7 de mayo, y que fue silenciado por los medios de comunicación (entre ellos, El País y el Heraldo de Aragón, donde publica habitualmente). En el acto estaban presentes la vicepresidenta del gobierno, varias ministras y ministros, ex ministros del Partido Popular, la presidenta de la Comunidad de Madrid, el alcalde de Madrid, el presidente del Senado y centenares de personas.

Estimados miembros del jurado, señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.